El hombre que se convirtió en perro
       
Marcelo Terribile     
Prof. Historia UNaM (Proyecto CEDAPPA)
Publicado Revista "Próxima Estación
Quizás el titulo de este escrito le parezca al lector el nombre para cuento, fabula, o leyenda; pero no, es lo que verdaderamente sucedió en el año 1980.
Mas precisamente en los primeros días del mes de marzo, en los montes de Caaguazú (Paraguay).
El hombre que se convirtió en perro se llama Victoriano Centurión, éste fue dirigente campesino en los años del stroessnismo, fue miembro de las ligas agrarias y llevo adelante un levantamiento en la colonia de Acaray – mi ese fatídico mes de marzo de 1980.
Cansado del avance por parte de los sirvientes del régimen, cansado de los atropellos de la policía, el ejercito, los seccionaleros (punteros de el ANR = Partido Colorado), cansado por el reparto de tierra a los lacayos.
Victoriano Centurión y otros campesinos entre los que se encontraban mujeres, y niños (aproximadamente 10 personas) toman un colectivo y se dirigen a la capital, para reclamar por las tierras que ellos ocupaban y que no tenía titulo debido a la corrupta institución de la dictadura (IBR Instituto de Bienestar Rural).
En el camino son interceptados por la policía, y emprenden la huida por el monte, varios de los campesinos son abatidos por la policía, a quienes se suman el ejército y los seccionaleros.
Unos de los datos que más horroriza de esta situación fue el hecho que la persecución fue realizada por 5000 hombres del ejército.
Este sublevamiento por parte de los campesinos fue tomado como un insulto, por eso la movilización y el escarmiento, estos campesinos no intentaban levantarse en armas, simplemente reclaman por sus tierras.
La mayoría fue detenida y asesinada, algunos heridos fueron trasladados a Asunción y desde allí a la cárcel. Otros detenidos fueron decuartizados y exhibidos como trofeos por los asesinos.
Sin embargo uno de los líderes, Victoriano Centurión seguía prófugo, anduvo por los montes de Caaguazú varios días sin poder ser hallado por esos 5000 hombres que lo perseguían.
La persecución duro día y noche con la ayuda de la jauría policial. Pero nada. Centurión no aparecía.
A los pocos días, “el Centú” llego a Asunción y se metió en la embajada de Panamá y de allí al exilio.
Cuando tiempo después un investigador de los movimientos campesinos le pregunto al militar a cargo del operativo sobre Victoriano Centurión, este le respondió que Centurión se había convertido en perro, porque solo así podía haber escapado al cerco militar.
De estos hechos también se destacan la detención de una niña de 12 años Apolonia Flores quien fue acusada de varios delitos, incluso de formar parte de una guerrilla.
Apolonia fue herida en ambas piernas mientras se produjo la persecución, luego paso por un juicio y finalmente encarcelada junto a su madre.
Victoriano Centurión, estuvo varios años en el exilio, su familia recibió todo el peso de la represión.
Distintos miembros de su familia fueron encarcelados.
“Centú” ya a fines de los 50 y principios de los 60 estuvo exiliado por apoyar a los que organizaron la guerrilla paraguaya del Movimiento 14 de Mayo, que se gesto en Bs As y que se entreno en Misiones.
Centurion había sido detenido en esta época, torturado y paso varios meses encarcelado.
Un miembro de la iglesia afín al régimen era el encargado de controlar a los detenidos que eran liberados.
Centú estuvo viviendo en Bs As y después se traslado a Iguazú, y desde allí retorno a Paraguay.
Sus padres habían comprado unas tierras en el departamento de Caaguazú, allí comienza la última intentona de ligas agrarias, allí comienza a fines de ese 1980  el resurgir de organizaciones campesinas.
Los hechos ocurridos en estos días trascendieron como “el caso Caaguazú”.
Y Victoriano Centurión, fue el hombre que se convirtió en perro.  

1 comentario:

Palabrota dijo...

lo noble siempre perdura. Saludos