Comunicado de la
MESA NACIONAL POR
LOS DERECHOS HUMANOS
POR EL SI AL DERECHO AL VOTO
DE NUESTROS COMPATRIOTAS EMIGRADOS
    Consideramos que la vigencia plena del derecho a elegir y ser elegido fue y es un objetivo permanente de los luchadores por los Derechos Humanos, que ahora puede concretarse recuperando ese derecho fundamental del cual fueron despojados centenas de miles de compatriotas  que se vieron obligados a emigrar principalmente por la persecución política o por las dificultades de trabajar y de sustentar una vida digna en nuestra Patria.
    Durante la nefasta dictadura stronista, la causa del exilio forzoso fue la persecución política, el terrorismo de Estado. En tanto que históricamente -y en la actualidad- la migración masiva de compatriotas al exterior continúa constituyendo la pobreza y la falta de trabajo.
    Por estas razones la MESA NACIONAL POR LOS DERECHOS HUMANOS insta al pueblo paraguayo y en particular a las mayorías populares a cumplir con su compromiso ciudadano mediante la participación en el próximo referendum en favor del SI al derecho al sufragio de los compatriotas que se encuentran radicados en el exterior.
    En general e incluso con las grandes limitaciones existentes para la plena soberanía nacional y popular, hoy día el derecho al voto puede ser un arma en manos del pueblo para decidir y elegir no sólo a sus genuinos representantes -reemplazando por ejemplo a los parlamentarios que no representan al pueblo- sino determinar un proyecto de país democrático,justo, independiente, como está ocurriendo en América Latina y El Caribe.
    Tenemos confianza que la mayoría de los compatriotas del exterior, que de muchas maneras contribuyen con nuestra patria, con la  recuperación del derecho al voto darán nuevos aportes a la democracia y a la plena vigencia de los Derechos Humanos.
Es oportuna en esta oportunidad destacar el programa de lucha de nuestro movimiento: juicio y castigo a a los responsables de crímenes de lesa humanidad, la recuperación de las tierras malhabidas, la reforma agraria integral, la no criminalización de la lucha social, por la democracia participativa y por la soberanía nacional.
MESA NACIONAL POR LOS DERECHOS HUMANOS
Asunción, 5 de octubre de 2011
LOS REPRESORES MUEREN DE VIEJOS SIN SER JUZGADOS....
En Chile y Paraguay, los feroces represores se mueren de viejos o enfermos, sin que sus gobiernos los juzguen por los atroces crímenes cometidos durante gobiernos dictatoriales, pareciera que declaman, por un lado, aborrecer esas prácticas, pero  por otro costado,  no hacen nada para juzgarlos, más aún, generan COMISIONES DE VERDAD Y JUSTICIA, caso Paraguay, a modo de convencer a su pueblo que están dispuestos a conocer la verdad sobre las ignominias cometidas  y el oprobio vivido por los ciudadanos defensores del bien público y la dignidad más elemental del ser humano, más bien pareciera  que lo hicieran de ex profeso, en realidad  a que le temen, el pueblo demanda justicia y si realmente condenan su actuación, y pretenden que el NUNCA MAS se convierta en un legado para las futuras generaciones DEBEN JUZGAR A LOS VILLANOS QUE SOMETIERON A SU PUEBLO…
Paraguay: murió represor más cruel de dictadura de Stroessner
ASUNCION -- El ex ministro del Interior Sabino Montanaro, considerado el más cruel represor de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), falleció "en su lecho y no en la cárcel como se merecía", afirmó el domingo el activista de los derechos humanos Martín Almada.
En declaraciones a la AP, Almada comentó que la Procuraduría General tendría que "iniciar acciones legales para recuperar los bienes malhabidos en poder de la familia Montanaro como propiedades en Asunción y en el interior del país para distribuirlos entre las víctimas de la dictadura".
Montanaro, de 89 años, falleció el sábado informaron los medios de prensa, radio y televisión, pero los familiares mantuvieron silencio sobre el fallecimiento del ex represor, quien se desempeñó en el gobierno de Stroessner desde 1963 hasta el 3 de febrero de 1989 cuando el régimen fue derrocado por un cruento golpe militar.
Desde la caída del régimen hasta octubre de 2009, Montanaro vivió exiliado en Tegucigalpa, Honduras, y retornó a Paraguay aquejado por múltiples patologías por lo que, pese a que un juez ordenó su reclusión en una penitenciaría pública, finalmente tuvo prisión domiciliaria.
Almada comentó a la AP que el ex funcionario "dejó de existir en su lecho de enfermo y no en la cárcel como se merecía porque fue uno de los responsables de la creación de la denominada Operación Cóndor, vigente en los años 70 y 80 como un pacto criminal de intercambio de presos políticos opositores entre (los regímenes militares de ) Paraguay, Chile, Bolivia, Argentina, Brasil y Uruguay".
"La Operación Cóndor dejó en la región más de cien mil víctimas entre desaparecidos, muertos y apresados ilegalmente, así hayan sido ellos dirigentes políticos, líderes obreros y estudiantiles, intelectuales, periodistas, religiosos, graduados universitarios y campesinos", especificó.
En 2009 fue presentado un informe final sobre violación de derechos humanos durante la dictadura de Stroessner, enfatizándose que hubo más de 50.000 detenidos ilegalmente en 34 años, un millón quinientos mil paraguayos sufrieron el denominado "exilio económico" y todavía siguen buscándose más de 130 personas desaparecidas tras haber sido detenidas.
Los indígenas pueden enseñarnos un mejor uso de los recursos, según el jesuita Bartomeu Meliá
Madrid, 6 sep (EFE).-
 Si algo puede aprender el mundo desarrollado de los pueblos indígenas es "la moderación en el uso de los recursos" y "la solidaridad", según el jesuita hispano-paraguayo Bartomeu Meliá, quien ha vivido durante años con comunidades consideradas "primitivas".
"Son muy pobres, pero no hay miserables entre ellos", señala hoy en una entrevista con Efe el también escritor, investigador y lingüista en Madrid, donde recogerá mañana, miércoles, el Premio Bartolomé de las Casas.
El padre Meliá (España, 1932) ha sido reconocido con el galardón, en su vigésima edición, por su entrega a las causas de los pueblos indígenas de Paraguay, Brasil, Argentina y Bolivia y por su labor como defensor de la lengua guaraní.
Hace 57 años que el jesuita llegó por primera vez a Paraguay, para estudiar guaraní, y allí volvió en 1969, fecha a partir de la cual combinó las clases en la universidad con estancias con pueblos indígenas, como los mpaia, ava y los pa'i tavyterá.
De aquella época recuerda, por ejemplo, el interés de estos últimos por aprender a leer y escribir.
"Nosotros, para no darles textos que no fueran de ellos, les preguntamos qué es lo que querían que se pusiera en los textos para sus hijos y recibimos una lluvia de ideas extraordinarias" que dio lugar a dos pequeños libros, destaca.
Fue en Paraguay donde sufrió "más presiones" por su labor a favor de los Aché guayaquí, un grupo muy primitivo que sufría "un verdadero genocidio", y que culminaron con su expulsión del país suramericano en 1976.
Tras un "exilio" en el Vaticano de "poco más de un año", su siguiente destino fue Brasil, donde pasó a integrar un equipo que trabajaba con un pueblo con el que se acababa de establecer contacto y del que también formaba parte el misionero español Vicente Cañas, quien sería asesinado años después por su firme posición en defensa de una reserva indígena en la Amazonía.
A lo largo de la conversación, surgen todo tipo de anécdotas que reflejan desde "la gran espiritualidad" y "la gran humanidad" de las comunidades indígenas hasta el supuesto patriarcado de algunas de ellas.
"Las asambleas de los guaraníes son sólo de hombres, pero nunca se llega a una decisión el primer día. Y yo, que siempre he vivido en las casas de los indígenas, oía cómo durante la noche la que hablaba era la mujer. Y lo que el hombre dijo blanco, al día siguiente era negro", indica.
El padre Meliá está convencido de que son muchas cosas las que el mundo considerado desarrollado podría aprender de comunidades catalogadas como primitivas.
"A mí personalmente me ha hecho mucho bien el contacto y la vivencia con los pueblos indígenas", destaca el jesuita, muy crítico con la deforestación que ha sufrido la selva en países como Brasil y Paraguay en los últimos años, como consecuencia del cultivo masivo de la planta de la soja.
En Paraguay "sólo queda el 2 por ciento de la selva que había" y esto se ha producido "en los últimos 70 años", continúa el experto, quien asegura que él, que ha vivido en la zona desde el año 1969 y ha conocido la devastación, ahora va por la selva y no reconoce nada: "Son campos de soja".
"Esto es una barbaridad, incluso económicamente, por mucho dinero que se haya sacado. Porque, además, ese dinero tampoco ha ido para el bien del país", señala el galardonado con el Premio Bartolomé de las Casas, que convocan desde 1991 la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional de España y la Casa de América y tiene una dotación de 50.000 euros (unos 70.000 dólares).
También hace hincapié en el acoso, cada vez mayor, que sufren las poblaciones indígenas, sobre todo en Paraguay y Brasil, frente al "resurgimiento" que se ha vivido en Bolivia "con Evo Morales" que, a su juicio, "tiene sus más y sus menos".
Lo positivo, asegura, es "el reconocimiento de la plurinacionalidad de Bolivia" y "la recuperación de territorios indígenas"; lo negativo, "que no siempre la práctica coincide con la política proclamada", aunque "en parte por la gran oposición" que existe.
Emilia Pérez

Oratorio de Olivares

Tras la Guerra del 70, el Oratorio de San Carlos de Olivares quedó abandonado. Sufrió saqueos y su estructura fue socavada por buscadores de tesoros. En ruinas soportó el paso del tiempo y, en los años 80, experimentó una etapa de reconstrucción. Hoy, los dueños de las tierras que ocupa encaran nuevas obras con el objetivo de devolverle su esplendor perdido.

 
ABC Digital
A quinientos metros de la costa del río Paraguay, cerca de la desembocadura del río Manduvirá, Don Carlos Antonio López mandó construir un oratorio privado en su estancia de Olivares. La obra, que se cree fue diseñada y dirigida por el arquitecto italiano Alejandro Ravizza, se inició en los últimos años de su gobierno. El gobernante murió tres meses antes de la inauguración oficial, fechada el 14 de diciembre de 1862. La bendición del recinto sagrado se hizo en presencia de sus familiares, amigos, autoridades y pobladores de estancias cercanas.  Pocos días antes de la habilitación del Oratorio de San Carlos de Olivares, el director del periódico El Semanario, el español Ildefonso Bermejo, escribió un extenso artículo de cinco columnas que relataba los pormenores de la próxima inauguración. La nota periodística disgustó al nuevo presidente de la República, general Francisco Solano López, pues por tratarse de un acontecimiento privado de la familia, le parecieron excesivos los comentarios. Enterado del enojo, Ildefonso Bermejo envió al presidente López su carta de renuncia a la dirección de El Semanario, consignando que “no conseguía otra cosa que causar molestias y mortificaciones involuntarias que quería evitar a todo trance” y que por eso solicitaba su separación. De inmediato, la renuncia le fue aceptada. Con grandes festejos se bendijo la obra. Se hicieron allí muchas misas, responsos y misas cantadas en honor a San Carlos Borromeo y en beneficio del finado presidente Carlos Antonio López.  Juan M. Ortellado, presbítero del lugar, certifica en un documento fechado el 26 de junio de 1865 que: “Cumpliendo el mandato de la capellanía establecida en este Oratorio de Olivares, he celebrado ochenta y cuatro misas rezadas con igual número de responsos, treinta y cuatro de ellos cantados y los demás rezados...”.  Al mes siguiente, el 13 de julio de 1865, el padre Ortellado otorga recibo por “ciento veinte y nueve pesos por mitad en metálico y billetes, como estipendio de ochenta y cuatro misas rezadas...”, a nombre del coronel Venancio López.  Además de la estancia de Olivares, la familia López poseía en la región, no lejos unas de otras, las estancias Ypekua, Yacarey y Capiipobo. Cada estancia, según investigaciones de don Carlos Alberto Pusineri Scala, tenía su capataz. “Pero, de acuerdo a un documento guardado en el Archivo Nacional de Asunción, la hacienda era controlada desde la estancia de Olivares por el capataz Francisco Meza, quien rendía cuenta bien detallada, principalmente de los animales vendidos y carneados...”. Detallado también es el inventario que se hizo en mayo de 1863 con el listado de todo el material utilizado y el costo de la construcción del oratorio, y los ocho lances de casas que existían en la parte posterior del recinto sagrado. Igual documento permite saber la cantidad y calidad de los muebles, alhajas y ornamentos que pertenecieron al oratorio. Había dos arañas de plata y cristales, un hostiario de plata, una cruz parroquial de plata, un copón de plata con tapa, tres sillas de brazos forradas con damasco de seda colorada, doce escaños de madera, cuatro campanas y muchos objetos. Todo se perdió con el estallido de la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870). Tras los sucesos bélicos, el Oratorio de Olivares quedó abandonado. Un tiempo después, la propiedad fue adquirida por un inmigrante alemán, Alberto Pedro María Aostendorp. Al fallecer, en 1913, el establecimiento fue heredado por su hermano Enrique Luis María Aostendorp. Por entonces, la estancia era administraba por el señor Alberto van Humbeeck. El 26 de julio de 1919, las tierras fueron compradas por Francisco Guanes Machaín, quien a su vez transfirió la propiedad a su madre, Rafaela Machaín de Guanes, en 1924. El mismo año, la señora Rafaela cedió parte del campo que se conoce como López Cué a su hija Luisa Guanes Machaín de Zorraquín. En junio de 1933, la señora Rafaela otorgó el resto del establecimiento a sus otras dos hijas: Sara Guanes Machaín de Gatti y Berta Guanes Machaín de Alvarado. Las mismas tuvieron en condominio el campo hasta 1948, cuando decidieron dividirse en porciones. A la señora de Gatti le tocó la parte llamada Ypekua y a la señora de Alvarado la parte de Olivares.  Hoy, las 360 hectáreas de tierra que se conocen como Tupao Cué es propiedad de Arturo Alvarado Llanos, nieto de doña Berta. Con fondos propios, ahora el hombre, hijo de paraguayos exiliados en Argentina, encara la recuperación edilicia del antiguo oratorio que nada pudo conservar de sus valiosos ornamentos y mobiliarios. Durante largo tiempo, la construcción de buena planta quedó a merced de los depredadores que causaron graves daños a la estructura. Rompieron paredes, agujerearon pisos y socavaron los cimientos en busca de “plata yvyguy” o tesoros enterrados. La naturaleza contribuyó con el avance de malezas hasta que un día el frontis se desplomó por completo. Apenas las paredes y el elegante campanario resistieron al rapiñaje, que le despojó de puertas, ventanas, rejas de hierro y cuanto material pudiera ser arrancado.  En 1987, el contraalmirante Ramón E. Martino se ocupó de obtener datos históricos a fin de reconstruir el oratorio en ruinas. Encomendó a don Carlos Alberto Pusineri Scala buscar documentos en el Archivo Nacional de Asunción para justificar las intervenciones. Se colocaron el techo, los pisos y una veleta en lo alto del campanario. Se reconstruyeron los pilares del frontis y los revoques, aunque no se completaron las obras. De vuelta, el Oratorio de San Carlos de Olivares quedó en abandono.  Desde el año pasado, el dueño de las tierras, Arturo Alvarado Llanos, inició otra etapa de reconstrucción. “Después de la Guerra del 70, la capilla esta se convirtió en ruinas. Y quedó abandonada por mucho tiempo, hasta que en 1987 se trató de hacer una restauración de parte de la Administración de Puertos; estaba al frente el entonces contraalmirante Martino. Se hizo la parte del frontis, que estaba totalmente caído, con las columnas por el suelo; no tenía techos. Pusieron techo y pisos; lastimosamente no fue una restauración muy buena, tocando los parámetros antiguos de la construcción. Usaron tejas prensadas y en el piso se puso una layota que enseguida se destruyó. No se repusieron las aberturas, puertas y ventanas. Teniendo yo una muestra de los materiales originales, del piso y de las tejas, mandé fabricar esos materiales iguales a los de antes. Y con esos materiales es que estamos encarando la restauración. En estos momentos, el techo de la nave central ya está listo, terminado, y seguimos con los contrapisos. En fin, vamos a ver hasta dónde llegamos”, expresa Alvarado Llanos, en el tono aporteñado que lo caracteriza. ¿Cuál es la finalidad de la recuperación del oratorio?  “Y el objetivo es la puesta en valor del edificio histórico; no sé si se podrá ponerlo en funcionamiento”. ¿Hay algún interés de convertir al lugar en atracción turística? “Y bueno, mirá, eventualmente en la iglesia, una vez terminada, se podría dar misa, siempre que venga algún cura. Acá enfrente, tenemos una isla donde hay más o menos unas veinte familias que viven ahí y que eventualmente podrían venir a la misa si es que se organiza”. El que tiene una visión contundente es Arturo Alvarado (hijo). El joven de 28 años entiende que en un futuro no lejano, el establecimiento podría explotar su potencial turístico. “Por supuesto, nosotros conservamos la naturaleza acá. No permitimos cazar, no dejamos cortar los árboles; hacemos todo lo posible para que se mantenga como está. Acá hay venados, coatíes, también llegamos a ver carpinchos, nutrias, monos y pájaros en gran cantidad. Es una zona muy rica porque hay dos ríos en las cercanías...Y con la puesta en valor de la capilla, podría ser un atractivo turístico muy importante”. En la actualidad, la estancia Tupao Cué se dedica la ganadería. Eduardo Zaracho (padre) y Eduardo Zaracho (hijo) son los veterinarios encargados de atender las cuestiones productivas. “En este paradisíaco lugar se crían ganado vacuno de razas cebuinas y europeas con fines comerciales, además de equinos de montar para uso interno”, explican. Los profesionales hacen saber que también son responsables de un ambicioso programa de reforestación y protección de la fauna silvestre. “En pocos años, se piensa repoblar el lugar con ñandúes que hasta hace 30 años recorrían en total libertad por estos campos y hoy están desaparecidos”.    Trencito. Una pequeña locomotora a vapor de fabricación norteamericana, de 1904, es el tesoro de Arturo Alvarado Llanos. Cuenta él que la trajo del Uruguay, donde estaba abandonada en un campo de su suegro. “El trencito era de un inglés representante del Lloyds Seguros en Uruguay. Lo hacía funcionar desde el portón de entrada hasta su casa para su diversión. Y cuando mi suegro compró las tierras, estaba tirado, abandonado. Yo al final lo rescaté y lo restauré. Estamos preparándolo para que funcione acá. Solo nos falta juntar la cantidad necesaria de rieles. Va a tener uno o dos vagones donde ubicar pasajeros. Es una reliquia que va a funcionar acá, le vamos a hacer andar”. Atractiva obra. La estructura del oratorio cuenta con pilastras interiores con molduras, un altar de mampostería y una sacristía. A los costados tenía cuatro ventanas que se abrieron como puertas. Las cuatro columnas circulares que sostienen el frontis de estilo neoclásico italianizante fueron reconstruidas en 1987. Se restituyó el cielorraso de madera y se cerraron los boquetes hechos en las gruesas paredes por los “buscadores de tesoros”. Los depredadores destruyeron también los escalones de acceso. A ambos costados, cinco columnas sostienen los aleros que hacen de corredores laterales. En sustitución de las cuatro campanas de bronce de 80 kilos cada una, se puso una de 50 kilos. Una vez finalizada la reconstrucción, se colocarán reflectores de iluminación nocturna. Santo. Uno de los objetivos de Alvarado Llanos es restituir la imagen de San Carlos Borromeo al edificio sacro. Sabe que la escultura o talla original de madera que estaba en esta capilla fue a parar a San José de los Arroyos y que se encuentra guardada en la casa parroquial. “Es lo que me dijeron. Eventualmente yo mandaría tallar una copia por algún escultor para tenerlo acá. Pero vamos a ver hasta dónde llegamos, porque también todo depende de la parte económica”.  La estancia Tupao Cué se ubica en el distrito del Arroyos y Esteros. De la ruta que une Emboscada con Arroyos y Esteros se debe ingresar por un camino privado de la estancia Ypekua, de 13 km, con varios portones que abrir y cerrar.
FOTOS: ABC Color/Gustavo Báez

En el día de la Guarania 

Asunción celebra a Flores

Danza, música y teatro nutren la agenda de hoy para celebrar el Día de la Guarania, en el 107.° aniversario del nacimiento del creador de este género musical, José Asunción Flores, cuya tumba se acondicionó ayer.

Intenso trabajo. El cuidador de la tumba de Flores ayer estaba arreglando y sembrando diversos tipos de plantas. | Carlos Benítez
Intenso trabajo. El cuidador de la tumba de Flores ayer estaba arreglando y sembrando diversos tipos de plantas. | Carlos Benítez
Con cuatro encuentros en cuatro escenarios diferentes se celebra hoy el Día de la Guarania, en homenaje al cumpleaños 107 de su creador: José Asunción Flores, el músico que nació en Asunción, murió en el exilio y hoy descansa en una plaza a orillas de su amado arroyo Mburicaó, con la promesa de que sus restos mortales se trasladarán al Panteón de los Héroes. El Ateneo José Asunción Flores anuncia una serenata para hoy, a las 9.00, ante la tumba del compositor chacariteño, que está en la plaza Flores–Ortiz Guerrero (frente a la Recoleta). "Es un encuentro de amigos que van a llevar canciones ante el monumento en su honor", dice Gilberto Rivarola, presidente del Ateneo.  FIESTA POPULAR. El espacio cultural Lo Nuestro presenta hoy, desde las 9.00 un festejo con entrada gratuita, en la Plaza de la Democracia (Oliva casi Nuestra Señora de la Asunción). El encuentro convoca al grupo Cantares, con Gilda María y los Hermanos Basaldúa; Juan Carlos Oviedo y los Hermanos Acuña; el tenor Francisco Javier Caballero; Kaddy Nahir y Los Nuevos Paraguayos; Lilia Doldán y el grupo Ánga Rory con diez botelleras invitadas; Óscar Pérez y su Alegre Fórmula Nueva; el Ballet Iberoamericano, con la dirección de la coreógrafa Nancy Cristaldo; Odilio Román y Los Románticos, entre otros. La conducción corre por cuenta de Juan Pastoriza y Pedro Espínola. En la misma plaza continúa además la IV edición de la Expo Folclore 2011, con la muestra de más de 150 artesanos y productores paraguayos e invitados de Ecuador, Perú, Bolivia y otros países. EN BARRIO OBRERO. A las 9.00, en la plazoleta de Nanawa y Nuestra Señora de la Asunción se presenta la Banda Folclórica y el Ballet Municipal, que deleitan con temas de Flores.  A las 18.30, en el Museo Histórico José Asunción Flores de Punta Karapa, barrio chacariteño que vio nacer al músico, hay otro encuentro, propiciado por la Fundación Arturo Pereira, la Secretaría de Cultura y el Centro Paraguayo del Teatro. BOTONES Y PETUNIAS ADORNAN LA TUMBA Los restos de José Asunción Flores descansan en la plaza José Asunción Flores–Manuel Ortiz Guerrero, que está ubicada frente a la Recoleta. Ayer, el espacio estaba siendo hermoseando con flores y plantas, para celebrar el natalicio del creador de la guarania. "Todas las semanas se limpia, la Municipalidad se encarga. Ahora estamos haciendo un jardín para mañana", comenta Pánfilo Mendoza, cuidador de la plaza, quien comentó además que los jóvenes suelen visitar la tumba y tomar fotos. Sus restos, al igual que los del destacado escritor Augusto Roa Bastos, deben ser trasladados al Panteón Nacional de los Héroes, según dispone la Ley n.° 4.395, promulgada el martes último por el presidente Fernando Lugo. "La presidencia tiene que disponer que inicien los trámites. En la próxima semana habrá novedades", refiere Lourdes Guillén, directora de Comunicación de la Secretaría de Cultura, responsable por ley de los traslados de los creadores.  El 28 de abril de 2011, Fernando Lugo firmó la Ley n.° 4310 que declara el 27 de agosto como el Día Nacional de la Guarania, en coincidencia con el natalicio de su creador, José Asunción Flores. HOMENAJES Festival folclórico Hora: 9.00.  Lugar: Plaza de la  Democracia. Festival folclórico Hora: 9.00. Lugar: Plazoleta de barrio Obrero. Serenata Hora: 9.00. Lugar: Plaza Flores–Ortiz Guerrero. Encuentro Hora: 18.30. Lugar: Museo de Punta Karapa.