PREMIO DRA. BRANISLAVA SUSNIK
Décima Edición 2010 – 2011
HOMENAJE AL BICENTENARIO DE LA
 INDEPENDENCIA NACIONAL

INVITACIÓN
           
El Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica (CEADUC); el Museo Etnográfico “Dr. Andrés Barbero” de la Fundación La Piedad y la Asociación Indigenista del Paraguay (AIP) INVITAN a estudiantes, investigadores, ensayistas y científicos relacionados con la antropología paraguaya a participar del concurso al PREMIO DRA. BRANISLAVA SUSNIK, Décima Edición y por única vez, en homenaje al Bicentenario de la Independencia Nacional.

Los premios consistirán en:
PRIMER PREMIO: Gs. 10.000.000.- (Diez millones  de guaraníes)
SEGUNDO PREMIO: Gs. 5.000.000.- (Cinco millones de guaraníes)
TERCER PREMIO: Gs. 1.500.000.- (Un millón quinientos mil guaraníes) y la publicación en el Suplemento Antropológico de la Universidad Católica de los trabajos premiados.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  
Requisitos:
*        Podrán participar ensayistas, estudiantes, investigadores, científicos paraguayos y extranjeros sin límite de edad, residentes o no en el Paraguay.

*        Los trabajos deberán ser inéditos y su temática deberá estar referida al contexto antropológico general del Paraguay.

*        Cada participante podrá presentar un solo trabajo, cuyo  texto, en forma de artículo, ensayo o libro, deberá estar escrito en español  y su extensión no deberá ser menor a 30 páginas, sin imponerse  límite  máximo a los mismos.

*        Los trabajos deberán entregarse en copias digitales: en formato pdf grabadas en Cd o DVD dentro de un sobre cerrado, con el título del trabajo y el nombre o seudónimo del autor claramente impreso en el mismo; dentro del sobre deberá indicarse: nombre, dirección, número telefónico y correo electrónico.

*        Los trabajos deberán ser entregados en la sede del CEADUC (Universidad Católica: Independencia Nacional y Comuneros), Tel. 441.044 hasta las 11:00 hs. del viernes 26 de noviembre de 2010, o en el Museo Etnográfico “Dr. Andrés Barbero” (España 217 c/ Mompox), Tel. 441.696 hasta las 17.00 hs. del mismo día.

*        Se otorgarán menciones especiales a todos aquellos trabajos que el Jurado considere con merecimientos y serán también publicados en el Suplemento Antropológico.

*        Las instituciones organizadoras de este concurso podrán disponer de la publicación de cualquiera de los trabajos concursantes, así como su inclusión en la Biblioteca del Museo Etnográfico “Dr. Andrés Barbero”.


*        Los premios serán entregados en acto público en fecha que establecerán los organizadores y el Jurado, de preferencia en el mes y año del Bicentenario (mayo, 2011).

*        El Jurado está integrado por:

  1. P. Bartomeu Meliá (SJ)
  2. Dra. Ana María Gorosito
  3. Dra. Graciela Chamorro
  4. Dr. Miguel Alberto Bartolomé
  5. Dr. Juan Renshaw

*        Para mayor información contactar con el CEADUC, Tel. 441044 (de mañana) ó con el Museo Etnográfico “Dr. Andrés Barbero” Tel. 441.696. E-mail:museobarbero@museobarbero.org.py

Responsables: Dr. José Zanardini, Presidente Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica;  Adelina Pusineri, Directora  Museo Etnográfico “Dr. Andrés Barbero”; Dr. Ricardo  Moreno Azorero, Asociación Indigenista del Paraguay.



 HISTORIAS DE LUCHA DE INMIGRANTES PARAGUAYOS EN ARGENTINA
Por Andrés Cárdenas     BUENOS AIRES, 13 (ANSA) - La vida de los inmigrantes paraguayos en Argentina, analizada desde fines del siglo XIX hasta nuestros días, con el aporte de teorías sociológicas, políticas y un riguroso estudio estadístico, conforma la reciente obra del investigador argentino Gerardo Halpern.     El libro gira en torno al concepto de "etnicización" y discriminación hacia esta comunidad, en formas que variaron a través del tiempo, así como rastrea sus luchas de décadas por la integración contra un estado expulsor -como el pedido del derecho a voto en el extranjero y otras reivindicaciones- y en un país receptor que le impone reglas no siempre equitativas.     "Etnicidad, inmigración y política. Representación y cultura política de exiliados paraguayos en Argentina" (Prometeo) reúne investigaciones de Halpern, miembro del Grupo de Estudios Sociales sobre el Paraguay de la Universidad de Buenos Aires.     La riqueza de la propuesta, entre otros muchos aspectos, se basa en el estudio de cifras estadísticas oficiales de ambos países, que le permite identificar y desbaratar prejuicios arraigados, de intencionada raíz xenófoba, como la invasión limítrofe que "perjudica a los trabajadores argentinos".     "La idea (en el imaginario de cierta porción de la población argentina) del 'enclave europeo', la idea de que descendemos de los barcos, requiere de la indigenización salvaje de Paraguay y Bolivia, del ennegrecimiento o la carnavalización de Brasil, de la provincialización de Uruguay y de un desprecio de combinaciones explosivas hacia Chile", dijo en sintonía con el libro y al presentarlo el estudioso Alejandro Grimson.     "Los motivos principales por los que los paraguayos (al igual que los bolivianos) superaron en número a los inmigrantes europeos -italianos y españoles- han sido, básicamente, el mantenimiento constante del movimiento de poblaciones entre Paraguay y Argentina, a la vez que la detención -ya histórica- de los flujos europeos hacia la Argentina", explica Halpern sobre los cambios de composición migratoria entre 1869 y 2001.     La migración paraguaya tuvo picos tras la enajenación de tierras públicas que siguió a la derrota de la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), la guerra civil de 1947 y especialmente la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).     Asimismo, en consonancia con los propios movimientos internos argentinos, la masa de inmigrantes paraguayos se insertó al principio en labores agrícolas en las provincias del nordeste para pasar a tareas industriales, en la construcción y los servicios en Buenos Aires y su conurbano desde la década de 1950 hasta nuestros días.     Sin embargo, un dato interesante son los poco más de 325.000 paraguayos registrados de modo oficial en Argentina hasta 2001, cifra mucho menor a los casi dos millones que autoridades de Asunción estimaban hasta hace pocos años, cuando en todo Paraguay la población total apenas superaba los 5 millones.     Este volumen de cifras migratorias, sólo se da en casos de catástrofes naturales, genocidios o guerras, y no son reales para el caso paraguayo, según el autor.     Una estimación realista indica, para Halpern, que tras la crisis económica de 2001 en Argentina, España pasó a ser el segundo receptor de migración paraguaya, cuya comunidad aún así no supera actualmente los 30.000 residentes.     De todas maneras, la población paraguaya en el extranjero representa, con cifras cotejadas, casi un 15% del total actual del país, un número ciertamente muy alto.     Halpern sostiene que la versión intencionada de la "invasión" de inmigrantes paraguayos (y de otros países limítrofes y Perú) a Argentina obedece a relatos que buscan discriminar, generando una "alteridad" de indeseables sobre los que hacer recaer la culpa de los problemas que afectan al país.     Así los inmigrantes limítrofes pasaron a cargar sobre sí desde la desocupación y el clientelismo hasta el aumento de la delincuencia o las epidemias de dengue y cólera.     A configurar este panorama ayudó por décadas el propio estado paraguayo, especialmente durante la dictadura de Stroessner, alimentando la versión de que los paraguayos que se iban, lo hacían "porque no querían a su país" y si intentaban volver, no eran verdaderos ciudadanos sino "extraños, argentinizados, curepizados (mote despectivo para los argentinos)".     Una versión del "otro", del indeseable, pero esta vez replicada en espejo desde el país que los expulsó por persecuciones políticas o por carencias económicas.     El estudio es abundante en entrevistas a los "exiliados" paraguayos, término con el que se autodenominan aún los inmigrantes por motivos económicos, en las que hablan sobre sus deseos de regresar, pocas veces concretados, y sobre la noción de "gratitud y deuda" hacia un país que los recibió, aún con leyes migratorias deficientes y en condiciones laborales precarias respecto de la población local.     Asimismo se analiza en el libro, década por década de la segunda mitad del siglo XX, la activa participación política de los paraguayos tanto en organizaciones propias (con núcleos fuertes como el Club Deportivo Paraguayo o las multitudinarias peregrinaciones anuales de Caacupe'í, en el conurbano bonaerense) así como en partidos y movimientos argentinos, especialmente en la lucha contra la dictadura stronista.     Las víctimas del Operativo Cóndor, de coordinación represiva entre las dictaduras en los años '70, y de los intentos de lucha armada promovidos desde Argentina contra Stroessner como el Frente Unido de Liberación Nacional (Fulna) y el Movimiento 14 de mayo, a fines de los '50 e inicios de los '60, son también relevadas en capítulos aparte. DFB 

Lugo y el narcofascismo

 Por Atilio A. Boron
El gobierno de Fernando Lugo se encuentra seriamente amenazado y las probabilidades de un “golpe institucional”, pérfida invención para sacarse de encima presidentes molestos como Zelaya en Honduras, se potenciaron en días recientes. La grave enfermedad que lo afecta y el riguroso tratamiento a que se verá sometido sirven en bandeja al desprestigiado Congreso paraguayo el pretexto para destituirlo “legalmente”. Si esto finalmente se concreta, se produciría una gravísima regresión política que pondría abrupto fin a la primavera democrática vivida en los últimos dos años. Pese a que la presidencia de Lugo carece de la voluntad transformadora de Chávez, Morales o Correa y que su gestión se caracteriza por múltiples incoherencias, la sola presencia de un personaje que desde el gobierno proclame su identificación con los condenados de su tierra basta y sobra para que la clase dominante local no vea la hora de sacárselo de encima, por cualquier método.
Desde que asumió, Lugo tuvo que vérselas con la derecha más primitiva y corrupta de Sudamérica, lo cual ya es mucho decir. Expresión política de una banda que ni siquiera merece el nombre de oligarquía –la voz “cleptocracia” captura con más nitidez su naturaleza–, esa derecha es un impresentable conjunto de rufianes que construyeron sus grandes fortunas desangrando al país bajo la conducción del “capo de tutti i capi”, el dictador Alfredo Stroessner. Este organizó el saqueo de las tierras fiscales, el contrabando en gran escala y el tráfico de droga y de personas, con la abierta complicidad de sucesivos gobiernos de Estados Unidos, Israel y Taiwán, sumiendo a la población en el atraso, la ignorancia y la extrema pobreza. Atraso e ignorancia que caracterizan adecuadamente a una “cleptocracia” que todavía no reconoce al gobierno de la República Popular China y sí lo hace con Taiwán, a cambio, claro está, de suculentos sobornos o de “regalos” que se exhiben impúdicamente como, por ejemplo, el nuevo edificio de la Legislatura paraguaya. No sólo eso: se trata de una banda que justifica aquella venerable caracterización que en su época realizara el ardiente Agustín de Hipona (antes de que la Iglesia lo santificara convirtiéndolo en un icono inexpresivo) sobre los Estados, a los que definía como una “conspiración de los ricos” para oprimir a los pobres.
La inesperada elección de Lugo vino a inmiscuirse inoportunamente en el corrupto rodaje que enriquecía a la clase dominante a costa del permanente saqueo de la nación, todo lo cual la arrojó a una desorbitada oposición cuyo ánimo destituyente empequeñece el que exhiben algunos personajes de la derecha argentina. Al igual que ocurre entre nosotros, la derecha paraguaya es estructuralmente inepta para construir nada que no sean sus turbios negocios: por eso creció a la sombra de un feroz dictador y luego de la mano de gobiernos supuestamente democráticos que jamás tuvieron la menor intención de desmontar esta infernal maquinaria del atraso y la opresión. El acendrado anticomunismo de estos bandidos les permitió gozar de la protección norteamericana para su pillaje; a cambio, cedieron dos grandes bases militares en Mariscal Estigarribia y Pedro Juan Caballero, diseñadas para cerrar desde el Sur el control territorial sobre la riquísima Amazonia establecido desde las siete bases obtenidas en Colombia. Y cedieron también, y Lugo no supo impedirlo o desmontarlo, el control de cerca de un 80 por ciento del aparato estatal paraguayo a manos de la Usaid, favorecido por el sabotaje que la derecha realiza desde el Congreso al no votar el presupuesto que necesita el país y, mucho menos, modificar la escandalosamente regresiva legislación tributaria del Paraguay. Desfinanciado hasta la impotencia, los proyectos del gobierno deben realizarse con el dinero de Estados Unidos, lo cual está a punto de convertir al país en un protectorado norteamericano.
Lugo cuenta a su favor con un alto grado de aceptación pública y con la convicción de las fuerzas populares de que, pese a su desilusión con las vacilaciones y titubeos del presidente, lo que le sucedería es muchísimo peor. El artífice de esta operación es el propio vicepresidente, Federico Franco, coadyuvado por los ministros del Interior y de Relaciones Exteriores, y sus promotores son la embajadora estadounidense Liliana Ayalde –en cuya casa se celebran las reuniones conspiratorias, con total descaro– y Aldo Zucolillo, dueño de un emporio empresarial entre los cuales sobresale su ariete ideológico, el diario ABC Color. Este personaje tuvo una destacada actuación como gestor del Plan Cóndor y tanto él como sus hermanos fueron tropa de confianza de Stroessner, al punto que ambos solían vacacionar juntos en Miami mientras urdían nuevos negociados a costa del pueblo paraguayo. Para la SIP y muchos en Washington ese diario es un baluarte de la democracia, cuando en realidad se trata de exactamente lo contrario: el house organ de la mafia que se adueñó de Paraguay y vehículo principal de la extorsión que efectúa para disciplinar a la clase política. Bastó un editorial del ABC Color para que al día siguiente el Senado postergara sine die el tratamiento de la ratificación del Tratado constitutivo de la Unasur. Y el sábado pasado editorializó en contra de que el mismo órgano removiera con su voto positivo el último obstáculo que se interpone a la plena incorporación de Venezuela al Mercosur.
Pese a la significativa ayuda que el presidente bolivariano le presta a Paraguay –suministrando combustibles a precios por debajo del mercado, entre otras cosas–, este sicario ideológico del imperialismo exhortó a los senadores a cerrarle el paso a Chávez. Al compadre y compinche de Stroessner no le tembló el pulso para escribir que “No sin esfuerzo los paraguayos nos hemos liberado del oprobioso yugo de un tirano sanguinario y rapaz (¡Stroessner!) para permitir que otro, esta vez forastero, venga a pretender someternos con su estilo político autocrático e intolerante”. Este es el intelectual orgánico de la derecha que vela sus armas esperando dar el zarpazo que lo libre de la molesta presencia de Lugo y restablecer el imperio del narcofascismo.
* Director del PLED, Centro Cultural de la Cooperación.
“HISTORIA CULTURAL DEL PARAGUAY 2ª PARTE” QUE SE PUBLICA ESTE DOMINGO CON ABC COLOR
Literatura reflejo del país del pasado

Uno de los cinco autores que elaboraron el libro “Historia cultural del Paraguay 2ª parte”, Rodrigo Colmán Llano, se refiere en esta entrevista a la literatura paraguaya en el siglo XX. Los demás autores son: Francisco Pérez-Maricevich, Ignacio Roldán, Amalia Ruiz Díaz y Carlos Sosa Rabito.

Esta obra aparecerá el próximo domingo con el ejemplar de ABC, dentro de la Colección La Gran Historia del Paraguay, de la Editorial El Lector. He aquí la entrevista con Rodrigo Colmán Llano. –En cuanto a la narrativa, ¿quiénes son los principales exponentes? –Dentro del largo recorrido de la narración desde 1920 a 2010 se jalonan textos y autores relevantes de acuerdo con la hora en que vieron la luz o produjeron, respectivamente. Dentro de este panorama general no puede dejar de citarse a dos autores que hacen que la literatura paraguaya irrumpa en el territorio de la narración contemporánea. –¿Quiénes son. –Gabriel Casaccia y Augusto Roa Bastos. Casaccia es el primero en presentar una temática moderna (de personaje colectivo en lugar de personaje principal, de la relación entre los ámbitos urbano y rural) y el alejamiento de las formas nacionalistas, costumbristas o idealizantes. Su modo de narrar es crítico y sus textos semejan en su representación espejos, a veces deformantes, siempre portadores de imágenes lacerantes. Sus obras más representativas son “La babosa” y “Los herederos”. –¿Y Roa Bastos? –Roa Bastos es la potenciación de las capacidades de decir, hacer ficción; tanto en el ámbito de la expresión como en el de contenido. Sus textos se caracterizan por una riqueza conceptual en que se relacionan tradición judeocristiana y cosmovisión guaraní, lengua escrita (castellano) y lengua oral (guaraní), historia oficial e intrahistoria, historia y mito. No pueden dejar de mencionarse entre sus textos clave su volumen de cuentos “El trueno entre las hojas” y sus excepcionales novelas “Hijo de Hombre” y “Yo el Supremo”. –¿Y otros autores? –En nuestra gestión de historiar también se mencionan, y cuando hay ocasión se analizan, textos de otros narradores excepcionales: Rubén Bareiro Saguier, Carlos Villagra Marsal, Renée Ferrer, Helio Vera, por citar solo algunos. También cruzan las líneas del estudio que se presentará el próximo domingo relatos o novelas escritas en guaraní, o correspondientes a autoras que vertebran una poética femenina en sus narraciones, etc. Todo dentro del marco de enfoque enciclopedista, que muchas veces se acerca más, como señala Josefina Plá sobre este trabajo de historiar la cultura, al esquema que al recuento; y, añadimos, al análisis concienzudo. –¿La poesía paraguaya ha evolucionado y de qué forma? –La ruta de expresión de la poesía más que lineal o ascendente es, muchas veces, laberíntica, múltiple. No se puede hablar, necesariamente, de avance (o retroceso), ya que cambian la temática, la perspectiva poética, el acento de la voz. No obstante, sí se puede señalar que los poetas que han merecido los mayores elogios de la crítica especializada y de algunos de los mejores escritores latinoamericanos pertenecen al grupo del 40 y a las promociones del 50, 60 y 70. Ello equivale a hablar de valoraciones de los volúmenes de poemas de Elvio Romero, Josefina Plá, Ramiro Domínguez, Jacobo Rauskin, José Luis Appleyard, Miguel Angel Fernández, por citar solo algunos. –Se ha publicado mucho en poesía, ¿no?


–Conviene aclarar que merece atención la relación, existente o no, entre cantidad de textos poéticos publicados y calidad de lo publicado en las últimas décadas. Porque es notable, particularmente en el género lírico, el aumento de los textos publicados desde la década del 80 (década en que se resquebraja y cae la dictadura más larga de Latinoamérica) hasta la fecha. Sería interesante plantearse las siguientes preguntas: ¿a qué se debe el aumento de caudal de publicación de textos líricos?; ¿se relaciona esto con la consolidación de la libertad de expresión que sucedió a la mordaza dictatorial que silenció vidas y alegrías?; ¿corren parejas la cantidad de publicaciones con la calidad que informan las mismas?; ¿riman libertad y cualidad lírica de expresión? –En el exilio se produjo mucho. ¿Cómo ve este fenómeno? –Esto merece un estudio más atento. Recordemos que Casaccia publica sus mejores textos en la Argentina, y que Roa Bastos y Romero publican sus textos de mayor calidad tras el exilio del 47 en el vecino país.


ABC 28 de Julio de 2010 19:53
Menchú afirma que el Foro Social en Paraguay permitirá coordinar una agenda regional
Asunción, 11 ago (EFE).- La guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992, celebró hoy en Asunción la realización del IV Foro Social de las Américas en Paraguay y opinó que este evento permitirá coordinar una agenda común para la región.
Menchú, quien visita por primera vez Paraguay, se expresó en esos términos durante la primera jornada del Foro Social, que concluirá el domingo próximo y que hoy incluyó una marcha de los participantes por el centro capitalino.
Para el sábado próximo se prevé las disertaciones del presidente paraguayo, Fernando Lugo, y su homólogo boliviano, Evo Morales.
Este encuentro "nos va a ayudar a hacer agenda común, que es lo que ya veníamos hablando. Hay una decadencia del capitalismo y nos está arrastrando a todo el mundo, una decadencia moral, se han perdido los valores, hay una decadencia social" y un crecimiento de la violencia en la región, expresó Menchú.
La Premio Nobel de la Paz celebró, además, que se hayan reanudado las relaciones entre Venezuela y Colombia tras los diálogos entre los presidentes de estos países, Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, respectivamente.
"Ningún conflicto de tensión en la región hace bien a los pueblos y a los procesos", indicó.
"Estamos esperando que nazcan las nuevas propuestas del nuevo Gobierno de Santos en Colombia. Posiblemente no cambien mucho, pero que tal si entre todos empujamos nuevos procesos", agregó.
El Foro Social de las Américas, que reúne a más de 500 organizaciones civiles y sociales, se lleva a cabo en la sede de la Escuela Nacional de Educación Física (ENEF) y del Instituto Superior de Enseñanza (ISE) en esta capital.
Los organizadores detallaron que uno de los temas centrales del encuentro son las "Estrategias de militarización y dominación imperial, y alternativas de resistencia de los pueblos".
También forman parte de los ejes temáticos los "Alcances y desafíos de los procesos de cambio en el hemisferio; post-neoliberalismo, integración, socialismos, buen vivir/vivir bien y cambios 'civilizatorios'".
Además, conversarán sobre la "Defensa y transformación de las condiciones y modos de vida frente al capitalismo depredador. La Soberanía alimentaria como núcleo de nuevos equilibrios de vida" y "Pueblos y nacionalidades indígenas originarios y afrodescendientes: el reto de la plurinacionalidad", entre otros.
El Foro Social prevé como actividad de cierre, el próximo día 15, la "Asamblea de Movimientos Sociales y Acto de Solidaridad con el proceso paraguayo", en coincidencia con el segundo aniversario de la llegada del presidente de Paraguay, Fernando Lugo.